A continuación los 10 mandamientos para los esposos cristianos.

I. Ama a tu esposa como Cristo amó a la iglesia.

Este mandato quizás pueda resumir como debe ser el amor de un esposo hacia su esposa. Mandamiento que desata la bendición de Dios sobre un matrimonio y el hogar que conforman (Efesios 5:25).


II. Expresa tu amor con palabras de cariño y afecto.

Tomando como ejemplo que Dios nos demuestra y “expresa” su amor a través de palabras, el amor de un esposo también debe componerse de expresiones de cariño y afecto (Cantar de Cantares 4).


III. Pregúntale como se siente.

Nunca asumas que todo está bien. El simple hecho de ser cristianos no siempre debe interpretarse como que todo está en orden. Siempre hay algo que arreglar o mejorar. Y para eso, la confianza debe ser provista por el hombre para que la esposa tenga la libertad de expresarse y de hablar lo que siente, y desde allí buscar soluciones si es necesario.


IV. Tu esposa será prioridad antes que tus hijos.

Tus hijos son un regalo de Dios y son una bendición. Pero ellos no deben ocupar el lugar de tu esposa, porque eres “una sola carne”(Génesis 2:24) con ella y no con tus hijos. No descuides tu matrimonio por estar enfocado en tus hijos. Ambas responsabilidades tienen su lugar y pueden cumplirse sin conflictos. Un buen matrimonio engendra buenos hijos y familias saludables.

V. No le gritarás.

No podemos tratarlas ásperamente. Recuerda que tu esposa es un “vaso más frágil’ que debe ser tratada con respeto(1 Pedro 3:7).


VI. No le pegarás.

El abuso a una mujer es un acto digno de la condenación divina. Dios nunca llamó al hombre a abusar de los suyos, sino a protegerlos. (Colosenses 3:19).


VII. Si tienes diferencias con ella, invítala a conversar.

Las diferencias y discrepancias son parte de las relaciones. Pero nunca debemos esperar las crisis o los momentos de tensión para abordarlas. Mejor, provoca una conversación, con respeto, con responsabilidad y ajena de discusiones.


VIII. Ora con ella.

Matrimonio que ora unido, permanece unido.


IX. Sal periódicamente a pasear o a una cita romántica solo con ella.

Para que el amor siga vigente, deben salir solos y compartir tiempos juntos. Esto no necesariamente debe representar un gasto mayor, pues tomarte un café solo con tu esposa, traerá el mismo beneficio. No obstante, si puedes hacer el esfuerzo de invitarla a algún restaurante, recuerda que no es un gasto, es más bien una inversión. (Proverbios 5:18)


X. Hazle un regalo de vez en cuando.

Es importante, expresar el afecto a través de regalos o detalles porque estos comunican interés, afecto y amor. Las rosas, los chocolates están entre los más comunes. Quizás algo que ella siempre a deseado. No obstante puedes ser creativo y sorprenderla. El valor de un regalo no siempre está en el precio, sino en el interés que ese regalo transmite.